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16 agosto 2014

Una prueba de fuego

Dice el diccionario: "prueba decisiva en cualquier actividad con la que se pretende revalidar la  capacidad o validez de un proyecto o de una persona"

Eso es lo que nos esperaba el domingo pasado.

Unos amigos muy queridos bautizaban a su hijo pequeño y nos habían invitado. Además mi CM particular sería el Padrino del niño. Que responsabilidad me entró en ese momento

Desde que el Taller de Mabel existe nunca me había enfrentado al reto de crear algo para alguien que conoces desde hace 20 años y con el que vas a tener una relación de algo más que amistad. No me quiero imaginar a ese niño pasados unos años, viendo el regalo de bautizo de su Padrino y que éste fuera un trabajo mal rematado o que hubiese algún error en su confección. El Padrino no puede quedar mal. No, la responsabilidad era máxima.

Si ya en cualquiera de los trabajos realizados hasta ahora he tenido el mayor cuidado posible y el "control de calidad" ha sido exhaustivo, con este encargo el nivel ha llegado casi a la paranoia. Hoja por hoja, corte por corte, mediciones repetidas una y otra vez, los detalles...

Lo único que me pidieron los padres es que el álbum tuviese sitio para ciertas fotos: el primer baño, el primer biberón, las huellas de las manos y de los pies..  .todo lo demás lo confiaban al gusto del Taller.

Después de muchas pruebas y diseños me quede con dos posibilidades (como casi siempre en la vida, la elección a veces es una tortura): coches o robots.


Portada

Tags para etiquetar todas las fotos

Detalle de los tags

Sobre 

Segundo sobre

Tarjetones ideales para pegar las fotos 

Sobre para guardar las ecografías

Aquí Brais puede imprimir sus huellas, los pies por un lado, y las manos por el otro

Contraportada

Al final y con algo de ayuda por parte de mi CM, (ya que es el Padrino que se moje un poco), decidimos quedarnos con los robots.


El álbum llevaba a juego una libreta de notas

Portada de la libreta


Separador

Separador
Contraportada



Si acerté el tempo lo dirá, pero si he de fiarme de la cara de los padres creo que el Taller ha pasado su "prueba de fuego" sin quemarse.

Y tú que piensas? Que te parece el diseño?


Por cierto el niño se llama Brais. Bienvenido ¡¡